
Algodón
El algodón es un importante cultivo agrícola destinado principalmente a la producción de fibras textiles, pero también genera subproductos como aceite y harina.
Se desarrolla mejor en climas cálidos y secos, con temperaturas entre 25 °C y 32 °C. Requiere suelos bien drenados, profundos y fértiles, con un pH entre 5,5 y 7,0. La siembra se realiza directamente en el campo, con un espaciamiento que varía según el sistema de producción (convencional, densificado o irrigado).
El ciclo del cultivo varía entre 120 y 180 días, dependiendo del cultivar y de las condiciones climáticas. El algodón requiere un buen manejo nutricional y fitosanitario, ya que es sensible a plagas como el picudo del algodón, las orugas y los ácaros, y a enfermedades como la ramularia y la marchitez por Fusarium.
La cosecha puede ser manual o mecanizada, y la productividad varía ampliamente, pudiendo alcanzar más de 300 arrobas por hectárea en sistemas tecnificados.
