
Arroz
El arroz es uno de los principales cultivos alimentarios del mundo, base de la alimentación de miles de millones de personas. Pertenece a la familia Poaceae y se puede cultivar en dos sistemas principales: arroz de regadío (inundado) y arroz de secano (de tierras altas), siendo el sistema de regadío el más productivo.
El cultivo se adapta bien a climas tropicales y subtropicales, con temperaturas entre 20 °C y 35 °C. Necesita suelos fértiles, llanos y con buena capacidad de retención de agua para el cultivo de regadío, y suelos bien estructurados y drenados para el de secano. El pH ideal varía entre 5,5 y 6,5.
La siembra puede ser directa o mediante trasplante de plántulas, dependiendo del sistema adoptado. El ciclo del arroz varía entre 90 y 150 días, según la variedad y el entorno de cultivo.
El cultivo requiere un manejo cuidadoso del riego, la fertilización y el control de plagas y enfermedades, como chinches, barrenadores, brusone y mancha parda.
La cosecha se realiza cuando los granos están maduros y con un contenido de humedad entre el 18 % y el 21 %, seguida del secado. La productividad media puede variar entre 4 y 9 toneladas por hectárea, pudiendo ser superior en sistemas altamente tecnificados.
