
Cucurbitáceas
Las cucurbitáceas engloban diversas hortalizas importantes, como la calabaza, el calabacín, el pepino, la sandía, el melón y el chuchu, cultivadas principalmente por sus frutos comestibles.
Son plantas generalmente trepadoras o rastreras, que se desarrollan bien en climas cálidos y subtropicales, con temperaturas ideales entre 20 °C y 30 °C. Prefieren suelos fértiles, ligeros, bien drenados y ricos en materia orgánica, con un pH entre 5,5 y 6,8.
La propagación se realiza mediante semillas, con siembra directa en el campo y espaciamientos que varían según la especie y el sistema de cultivo. Las especies trepadoras necesitan soporte, riego regular y un manejo adecuado para el control de plagas y enfermedades, como pulgones, mosca blanca, oídio y mildiú.
El ciclo productivo varía mucho, entre 40 y 150 días, según el cultivo y la variedad. La productividad también varía ampliamente, dependiendo del manejo, el clima y el cultivar.






