
Judías Verdes
Las judías verdes, también conocidas como judías de vaina o judías verdes, se cultivan principalmente por sus vainas inmaduras, que se consumen como verdura. Pertenecen a la misma especie que las judías comunes, pero con variedades seleccionadas para obtener vainas más tiernas y sin fibras.
Se desarrolla bien en climas templados a cálidos, con una temperatura ideal entre 18 °C y 25 °C, siendo sensible al exceso de calor y a las heladas. Prefiere suelos fértiles, bien drenados, con un pH entre 6,0 y 6,8.
La siembra es directa, con un espaciamiento entre hileras de 40 a 60 cm y plantas cada 10 a 15 cm. Existen variedades de crecimiento determinado (enanas) e indeterminado (trepadoras, que pueden necesitar tutores).
El ciclo es corto, generalmente entre 50 y 70 días, con una cosecha escalonada, a medida que las vainas alcanzan el punto de consumo (tiernas y verdes).
Requiere riego frecuente y manejo fitosanitario para controlar pulgones, mosca blanca, ácaros y enfermedades como la roya y el oídio.
La productividad media ronda las 10-15 toneladas por hectárea, pudiendo ser mayor con buenas prácticas de manejo.
