
Melón
El melón es una hortaliza de la familia de las cucurbitáceas muy cultivada en regiones de clima cálido y semiárido.
La fruta es apreciada por su sabor dulce, su aroma y su alto contenido en agua, y se consume fresca o en zumos y ensaladas.
La planta crece mejor a temperaturas entre 25 °C y 32 °C, y necesita mucha luz y poca humedad relativa para evitar enfermedades. Prefiere suelos arenosos, bien drenados y fértiles, con un pH entre 6,0 y 6,8.
Se propaga por semillas, siembra directa o plántulas. El espaciado varía en función del cultivar, siendo habitual de 1,5 a 2,0 metros entre hileras y de 0,8 a 1,2 metros entre plantas. El ciclo del melón es relativamente corto, normalmente entre 65 y 90 días.
El cultivo requiere un buen riego, preferiblemente por goteo, y una polinización eficaz, normalmente por abejas. El cultivo incluye una fertilización equilibrada, el control de plagas como la mosca minadora, pulgones y trips, y enfermedades como el oídio y el mildiu.
La recolección se basa en el aspecto, el sabor y la formación de la cicatriz de inserción del fruto en el pedúnculo.


