
Fresa
La fresa es una hortaliza frutal de clima templado, perteneciente a la familia de las Rosáceas. La planta es perenne, pero se cultiva como anual en sistemas comerciales, con cosechas concentradas entre otoño y primavera.
El cultivo requiere temperaturas entre 13 °C y 26 °C, suelos ligeros, bien drenados y ricos en materia orgánica, con un pH entre 5,5 y 6,5. La propagación se realiza por esquejes y la plantación suele tener lugar en camas elevadas o sistemas suspendidos, con o sin el uso de sustrato y fertirrigación.
La fresa requiere un riego frecuente, un manejo cuidadoso para evitar enfermedades y prácticas que favorezcan la sanidad del fruto, como la cobertura con film plástico (túnel bajo o cultivo protegido) y el acolchado.
Las principales plagas son los ácaros, los trips y las orugas, y las enfermedades más comunes son el marchitamiento por fusarium, la antracnosis y el oídio.
La recolección comienza entre 60 y 90 días después de la plantación y los frutos deben recogerse a mano cuando están maduros, teniendo cuidado de no dañarlos, ya que son muy perecederos.









