
Rúcula
La rúcula es una hortaliza de hoja de la familia de las Brassicaceae, apreciada por el sabor ligeramente picante y aromático de sus hojas.
Clima y suelo:
Se adapta bien a climas suaves, con temperaturas entre 15 °C y 25 °C, aunque también puede cultivarse en regiones más cálidas con un manejo adecuado. Prefiere suelos fértiles, bien drenados, ricos en materia orgánica, con un pH entre 6,0 y 7,0.
Siembra:
La siembra se realiza directamente en la cama o en bandejas, con una separación de unos 20 a 30 cm entre hileras. El ciclo es corto, cosechándose entre 25 y 40 días después de la siembra, lo que permite cosechas sucesivas a lo largo del año.
Manejo:
Requiere riego frecuente, deshierbe manual y fertilización ligera, especialmente nitrogenada, para estimular el crecimiento vegetativo. Deben controlarse las plagas, como pulgones y orugas, y prevenirse las enfermedades fúngicas con una buena ventilación y un espaciado adecuado.
Recolección:
Puede hacerse cortando las hojas exteriores o la planta entera, siempre antes de la floración para mantener la calidad y evitar un sabor amargo. La recolección debe realizarse en las horas más frescas del día para preservar la frescura de las hojas.


