
Soja
La soja es una leguminosa de gran importancia económica y alimentaria, cultivada principalmente para producir granos ricos en proteínas y aceite. Se utiliza ampliamente en la alimentación humana, animal e industrial (aceites, biodiésel, entre otros).
Clima y suelo:
La soja crece mejor en climas tropicales y subtropicales, con temperaturas entre 20 °C y 30 °C y una buena distribución de las precipitaciones (entre 450 y 800 mm durante el ciclo). Requiere suelos fértiles, bien drenados, con pH entre 5,5 y 6,5 y buena disponibilidad de fósforo, potasio y calcio.
Siembra:
La siembra se realiza directamente en el campo, con espaciamientos que varían de 40 a 50 cm entre hileras y de 10 a 15 plantas por metro lineal. Es esencial inocular las semillas con rizobios, bacterias que fijan el nitrógeno, reduciendo la necesidad de fertilizantes nitrogenados.
Gestión:
Es necesario un control eficaz de las malas hierbas, las plagas (como chinches y orugas) y las enfermedades (como la roya asiática y el moho blanco). La rotación de cultivos y el uso de variedades resistentes forman parte de la gestión integrada. La tecnología y la precisión agrícola se aplican ampliamente en el cultivo.
Cosecha:
La cosecha se realiza cuando las plantas han alcanzado la madurez fisiológica y los granos tienen un 15% de humedad. La cosecha mecanizada debe realizarse con cuidado para minimizar las pérdidas.





